PELICULA LA VIDA ES BELLA : QUE MARAVILLOSA
Inicios de la historia de la psicologis en desastres:
Con orientación
eminentemente clínica por sus orígenes a estos trabajos se les debe el concepto actual
de Estrés Trauma , la comprensión de su sintomatología, los efectos que causa en
la bioquímica
cerebral, en el organismo y en la conducta
de las víctimas, así como la aplicación de los modelos de intervención en crisis,
los Primeros Auxilios Psicológicos , la terapia multimodal de
crisis,etc.
Actualmente se sigue trabajando en esta área, describiéndose la
conducta de las personas en accidentes
industriales y radiactivos, así como accidentes de aviación y otros fenómenos
naturales.
También esta la corriente sociológica aparecida en Estados Unidos y
cuyo principal aporte estriba en reconocer que las respuestas de las personas en
situaciones de desastres no son desorganizadas, ni presentan profundos
trastornos del comportamiento
sino por el contrario, continúan siendo seres sociales aun en las condiciones
más difíciles para su supervivencia, en suma nos a permitido entender que las
personas que pasan por situaciones de desastres son personas normales
reaccionando de una manera esperada ante una situación inesperada.
Así mismo se encargó de desmistificar la falsa creencia de que el pánico
es la conducta típica de las poblaciones, esta corriente nos habla también de la
importancia de los niveles de organización
social preexistentes y el grado de preparación previa para poder
predecir la duración de la respuesta de la comunidad
ante el desastre.
Actualmente a ido proliferando en todo el mundo la preocupación por los efectos Psicosociales de las emergencias y desastres, así como los grupos de psicólogos que se interesan por intervenir en estas circunstancias, conformando los equipos de primera respuesta, organizando sociedades o grupos de intervención locales creando redes nacionales de ayuda psicológica.
Los Inicios
Los antecedentes se remontan a fines del Siglo XIX y comienzos del XX , en
dos Continentes el Americano y el Europeo, quizá motivados por las guerras
en los que estuvieron comprometidos, apareciendo términos como los de "fatiga de
batalla", "neurosis
de guerra",
propios de los años 1887 a 1939.
Sin embargo nos dice Luis De Nicolás (1997)
que en el diario de Samuel Pepy del siglo XVII como consecuencia del gran
incendio de Londres se narra lo que hoy conocemos como "flashbacks" en la
sintomatología del Estrés Trauma.
Sin embargo hay investigaciones que se
remontan a 1909, año en el cual Eduard Stierlin en Zurique trabajo con 21
sobrevivientes de un accidente en una mina en 1906 y con 135 personas dos meses
después del terremoto de Italia en
1908.
Un estudio primigenio en este campo es el de Freud y
Burlinghom (1944) sobre las reacciones de los niños durante la II Guerra mundial
en el cual entre otros comunican diversos niveles de ansiedad presentes entre
padres y niños.
Sin embargo el estudio que es considerado pionero es el de E.
Liderman (1944) el cual trabajo con los sobrevivientes y sus familiares víctimas
del incendio del Club Nocturno Coconut Grove en Boston Massachusset (EU), en el
cual describe que aquellos sujetos que usaran como mecanismo de defensa
psicológica a la negación y fracasaron en ello sufrían una alta frecuencia de
trastornos psicosomáticos, síntomas neuróticos, depresión y
otros trastornos psiquiatricos, la importancia de este estudio orientado al
estudio del manejo psicológico de la perdida estriba en que sentó las bases para
la teoría
de la crisis de Helen Caplan, compañera de Liderman en el Hospital de Boston
Memorial.
Tyhurst (1951) en su publicación "Individual Reactions to Community
Disaster" (EU), manifiesta que después de la fase de impacto psicológico durante
el desastre se presenta otra de compensación en la cual la víctima supera el
"pasmo" inicial y "valora" mejor la situación en la cual se
encuentra
En 1957, bajo los auspicios de la Asociación Noruega de
Incapacitados de Guerra (Krigsinvalideforbundet) se crea el "Grupo de Doctores
Noruegos" bajo el liderazgo
de los profesores Strom, Eitinger, Lonnum y otros, con el fin de realizar
diferentes investigaciones controladas con supervivientes de campos de
concentración y en las que demostraron el incremento de la morbilidad y
mortalidad general, la sobrecogedora influencia del trauma comparada a la
modesta importancia de la personalidad
preexistente y las limitadas posibilidades terapéuticas ante el trauma en los
años subsiguientes al impacto.
Las conclusiones obtenidas por los investigadores noruegos Eitinger (1958) y
Strom (1968) respecto a los rasgos sintomáticos definitorios del "Síndrome del
campo de Concentración" mostraron claras similitudes con los identificados en la
neurosis de guerra.
Las investigaciones descriptivas van descubriendo
posteriormente que las reacciones de las víctimas no son iguales durante el
impacto del evento y posterior a este en este sentido Friedman y Linn (1957) EU,
trabajando con los sobrevivientes del hundido barco "Andrea Dorian" describe que
al tratar con víctimas de sucesos traumáticos se debe de tener en cuenta sus
diferentes
respuestas a las fases de "Choque inicial" y la "Recuperación" en
una situación de desastre.
Moore, Harry Estill y Friedsam en el "Reported
Emotional Stress
Following and Disaster" (1959) EU, igualmente describe este impacto emocional
durante la fase de "Choque" como un efecto "Narcótico" que impide temporalmente
que las personas asimilen el grado en que cambia su mundo y la posición que
guardan en el.
Fritz Charles (1961) EU en su trabajo "Desastres un problema social
contemporáneo" manifiesta que las personas ante situaciones de desastre tienden
a sentirse seguras al estar dentro de una muchedumbre y presentan un estado muy
sugestionable pero que en casos más graves estas pueden presentar
"petrificaciones, alucinaciones y delirios".
Lifton Robert (1967) EEUU, fue el primer investigador en hacer
notar en su obra "Survivors of Hiroshima: Death in Life, el impacto y deterioro
psicológico de los integrantes de los equipos de primera respuesta que
participaron después del bombardeo atómico en Hiroshima y los problemas
psicológicos a largo plazo que se presentaron.
El 26 de julio de 1963 se produce un terremoto en Skopje, de una población de
200,000 personas, 1,070 fallecieron, 3300 resintieron daños el 80% de las casas
sufrieron deterioros con el terremoto. El Instituto de Salud
mental de Belgrado envió inmediatamente a un grupo de psiquiatras, el cual
llego al área afectada unas 22 horas después de acaecido el sismo, el grupo
permaneció durante 5 días, los autores calcularon que inmediatamente después del
sismo sólo 25% de la población fue capaz de prestar auxilio activo, un casi el
75% presentó perturbaciones psíquiatricas leves y en promedio el 10 sufrió
alteraciones mentales graves que obligaron a un tratamiento médico
especial.
Anderson (1968) EEUU siguiendo
con la corriente social define a los desastres con base a la reacción de la
población afectada y a la amenaza que esta representa en la comunidad, afirmando
que un desastre tiene consecuencias diferentes en el individuo,
la
familia y en las diversas instituciones
de la sociedad,
produciéndose una situación de crisis aguda cuando la comunidad es tomada por
sorpresa.
Healy Richard (1969) EEUU, centrándose en la fase Postraumático,
manifiesta que en esta fase se pueden presentar reacciones psicoficiológicas
intensas e incapacitantes como los vómitos
severos, estados nauseoso e histeria de conversión.
A partir de los años 70 en Europa se
estudian con mayor intensidad las consecuencias Psicosociales de los desastres
naturales e industriales, frente a los provocados por las guerras propias de las
etapas anteriores, y por otro lado la frecuente utilización del criterio diagnóstico
de Estrés Postraumático como variable evaluable tanto independiente como
dependiente. Así, Bennet (1970) estudia los efectos provocados por las pérdidas
materiales
y personales debidas a las graves inundaciones ocurridas en Bristol Gran
Bretaña. Los resultados revelaron que aproximadamente el 33% d e las víctimas
desarrollaron algún tipo de síntoma físico y psíquico.
Manifiesta que los
desastres pueden ser clasificados como parte de un grupo mas amplio de
situaciones de estres colectivo que surge cuando muchos miembros de un sistema
social no reciben las condiciones de vida que esperan de dicho sistema, tal
estres colectivo puede provenir de fuentes
externas al sistema o de este mismo, considera al sistema social como una
colectividad de humanos cuya interacción
se mantienen en la forma de patrones identificables durante un periodo
relativamente prolongado y afirma que el desequilibrio sistemático es el
resultado del estres de eventos
catastróficos. Los factores que deben de ser considerados en la evaluación de
situaciones de estres por desastres son: el alcance de la situación, la velocidad
de inicio, la duración del factor estresante y la preparación
social.
Mientras tanto en EEUU la Asociación de Psiquiatría Americana (1970)
publica un manual de
"Primeros Auxilios Psicológicos en casos de Catástrofes" el cual es traducido y
adaptado en el Perú por el Medico Psiquiatra Baltazar caravedo, Asesor en Salud Mental de la Dirección
General de Servicios
Integrados de Salud del Ministerio de Salud; en el cual se describen cinco tipos
de reacciones clásicas a los desastres (Reacciones normales, pánico individual,
reacciones depresivas, respuestas demasiado activas, reacciones corporales), así
mismo se describen principios básicos que se deben de tener en cuenta para la
ayuda a las personas "perturbadas emocionalmente".
El Dr. Raúl Jerì quien con un grupo de médicos del Hospital central de
policía se constituyeron en los dias subsiguientes al terremoto de Huaraz en
1970 a las zonas más afectadas por el aluvión posterior, en sus
conclusiones de su trabajo investigativo "Problemas de conducta en los
desastres" presentado en el marco de la VII Conferencia
Mundial de Defensa
Civil, celebrada en Caracas Venezuela
en 1974 describe las perturbaciones psicológicas observadas en el la zona del
terremoto y la importancia de tratarlas rápidamente; concidiendo con los
postulados de Kinston y Rosser 1974 opinaban sobre la necesidad de llevar
profesionales en salud mental rápidamente al área del desastre
El San Fernando Valley Child. (1971) EU;
publica una clásica Guía Clínica orientada a ayudar a los padres y los maestros
en la comprensión y ayuda en las reacciones emocionales que presentan los niños
víctimas de terremotos
y otros desastres, esta guía nace como una necesidad para la ayuda de la
población infantil que sufriera el impacto del terremoto de 1971 en el área
Metropolitana de los Angeles E.U. el cual se produjo a las 05:59 hrs.
Como
consecuencia del terremoto de Managua - Nicaragua en 1972, se crean 10 centros
de Salud mental comunitarios para los 300,000 refugiados del terremoto, al
termino del proyecto en
febrero de 1974 más de 7,000 víctimas habían recibido algún tipo de servicio
psiquiatricos de dichas clínicas gracias al esfuerzo de 31 profesionales de
salud mental nicaragüenses y estadounidenses.
En el Perú en 1972 se difunde
por la Revista
militar del Perú, en artículo "Primeros
auxilios psicológicos en caso de desastres, adaptando la traducción
de la publicación del manual de "Primeros Auxilios Psicológicos" de la
Asociación de Psiquiatría Americana (1970)
Kinston y Rosser (1974) Inglaterra opinan sobre la necesidad de llevar psiquiatras rápidamente al área del desastre, debido a que más del 10% de las víctimas sufren de disturbios psicológicos, confirmando la frecuencia de reacciones agudas de duelo o depresión, neurosis postraumatica y disturbios transitorios emocionales en los niños.
En 1974, en los Estados Unidos se promulga la Ley de Socorro
en casos de desastres (Sección 413 de la Ley Publica 93-288), sentándose las
bases para el desarrollo sistemático y organizado de este campo (Cohen 1999), la
ley reza como sigue: "Asistencia y capacitación
para la orientación en situaciones de crisis. Se autoriza al Presidente (por
conducto del Instituto Nacional de salud mental) a prestar dichos servicios o la
capacitación a los trabajadores que prestan atención a las víctimas de desastres
catastróficos, a fin de aliviar los problemas de salud mental que cause o agrave
dicho desastre o sus consecuencias".
Las dos ultimas décadas
Estas dos últimas décadas (80-90) se caracterizan por una tendencia a
desarrollar estrategias
de intervención psicológica en emergencias y desastres a nivel mundial en esta
parte del continente americano se caracteriza por esfuerzos realizados tanto en
los EE.UU., Centro América
y Sur América. Así mismo en estas décadas se estudian con mayor detenimiento el
impacto psicológico en los equipos de primera respuesta que llegaron a ser
llamados las víctimas ocultas de los desastres.
En la década de los 80 se da
una propuesta de acción
concertada a nivel europeo denominada "EuroActDis" cuyo objetivo
específico es el de crear un grupo
de trabajo
formado por expertos que deseen desarrollar un corpus metodológico común para el
estudio de las víctimas de los desastres.
Dentro de este marco, se desarrollo
en el País Vasco una línea de trabajo sobre los efectos psicológicos d ellas
experiencias traumáticas de los desastres y accidentes
de trafico.
S.T: Boyd (1981) EEUU en su artículo, "Psychological reactions of
disaster victims"; en el cual hace una diferenciación entre los desastres de
tipo natural y los producidos por la ación del hombre,
describiendo las reacciones durante las fases que el llama :" pre-impacto",
"advertencia", "impacto", "disturbio-rechazo", post-traumatica o descalabro
(sic)emocional
Federick CJ en su trabajo denominado "Aircraft Accidents :
Emergency Mental Health Problems (1981) , describe los problemas
de salud
mental que se presentan en el personal de
emergencia que trabajan en accidentes aéreos.
El 20 de julio de 1981 en el
IPAE (Instituto Peruano de Administración
de Empresas) el Psicólogo Santiago Valero Alamo comienza a difundir los
hallazgos del Dr. Jerì y las recomendaciones del "Manual de
Primeros auxilios Psicológicos en casos de desastres de la Asociación de
psiquiatría Americana continuándose en diferentes Instituciones
, empresas y
Centros Hospitalarios
Entre 1981 a 1987 Taylor y
Fraser en sus publicaciones: "Psychological sequelae of operation overdue
following the DC10 air Antartica, Delusion of world destruction.
Psychopathology, The stress of
post-disaster body handling and victim identification work", aportan
significativamente a la clasificación de las víctimas, toda vez que asta
entonces se clasificaban según la intensidad de sus lesiones físicas, sin
embargo se pasaba por alto a los familiares de las víctimas fallecidas o
expectantes y a los propios trabajadores de los equipos de rescate que
presentaban síntomas propios del estres
agudo o Postraumático.
Los autores tratan de aclarar este dilema clasificando
a las víctimas en seis amplias categorías, dependiendo de su relación directa o
indirecta con el desastre de esta manera tenemos los siguientes:
- Víctimas de primer grado aquellas que sufren el impacto directo del desastre.
- Víctimas de segundo grado, los familiares directos de las de primer grado.
- Víctimas de tercer grado, los integrantes de los equipos de primera respuesta.
- Víctimas de cuarto grado, la comunidad envuelta en el desastre.
- Víctimas de quinto grado, aquellas que se ven implantada por conocer el suceso.
- Víctimas de sexto grado, aquellas que no se encontraban en el lugar del impacto del desastre por motivo de viaje.
En enero de 1982 una tormenta inundo la costa de California, Condado de santa
Cruz, en esta ocasión se activo el proyecto COPE
(Consejo ordinario para gentes en emergencias) que coordino los servicios
de más de 100 profesionales particulares en salud mental, trabajando
durante más de un año, proporcionando asesoramiento individual y en grupo sin costo
alguno para el que lo solicitara.
Ayalon (1982) Israel;
trabajo con niños
de esta nacionalidad
que habían sido rehenes de los palestinos,en este trabajo se indica que se debe
de tener presente la existencia de severos factores que se consideran
predictivos de inevitables síndromes clínicos en el cual se incluyen la
intensidad del stress, la
historia de stress en
los niños, el periodo de desarrollo del niño, el grado de manejo , control o
actividad durante la captura.
Taylor and Frazer 1982 EEUU, evalúa el impacto
emocional en 97 trabajadores que participaron en la recuperación e
identificación de cuerpos del accidente aéreo del DC-10, encontrando un 42% de
gran estrés
durante el primer mes y 20 meses después el 23% seguían presentando una alto
índice de estrés.
Mitchell JT 1982 en su artículo "The psychological impact
of the Air Florida 90 Disaster on fire-rescue, paramedic and police officer
personnel" describe el impacto psicológico del trabajo en el rescate de víctimas
de accidentes aéreos
Raviv y Klingman 1983, Israel describen la presencia de
temor pesadillas, fatiga, insomnio y reducida motivación
para realizar los trabajos escolares, depresón, ansiedad y enuresis, síntomas
presente en niños que sufrieron el ataque terrorista de el "Ma` Alot" en Israel
en 1974
Terrs (1979 - 1983) EU describe una serie de dificultades de adaptación que presentase un grupo de niños que fueron secuestrados por 27 Horas.
David leonard (1983) Australia en un articulo publicado en la "Australian Family Physician" en el cual describe las reacciones durante un incendio forestal producido el 16 de Febrero de 1983 en el sur de Australia alcanzando una extinción similar a la distancia entre Londres a Moscú, en este trabajo clasifica las reacciones psicológicas según la fase de pre desastre, impacto, post impacto inmediato (durante la primera semana), post impacto intermedio (primeros seis meses) y largo termino.
Bromet (1980), Mileti ( 1982), Dohrenwend (1983) y Baum (1983, 1987), realizan estudios sobre las repercusiones psicológicas sobre la población, ocasionado por el accidente nuclear de la isla de Tres Millas (Three Mile Island) en Middletown, Pensilvania 1979, encontrándose que la mayor parte de los problemas psicológicos surgieron entre las madres jóvenes, los trabajadores de la planta más jóvenes y aquéllos que vivían cerca de ella.
Leopold Bellak y Helen Siegel (1983) EU, publican el famoso "Manual de psicoterapia breve intensiva y de urgencia", como una respuesta a la demanda de atender de manera rápida a las víctimas de situaciones de crisis basada en una orientación psicoanalítica pero de corte comunitario como lo dijera el mismo Bellak "Es posible que se deba a mis antecedentes, tomo en primer lugar, una visión d ella salud mental comunitaria" y cita a Leighton (1959) cuando sugiere que "El acto a favor de uno debe estar dentro de la estructura del cuidado de la mayoría". El tratamiento es un intento para ayudar a la persona a obtener mejores recursos para enfrentar la realidad con los conflictos que existen entre éste y las fantasías y con introyecciones defectuosas.
La esencia de la Psicoterapia Breve Intensiva y de Urgencia, se orienta y
selecciona los síntomas principales más perturbadores y sus causas, dentro del
mayor marco posible y después, proporciona la Conceptualización más clara
probable d ellas intervenciones Psicoterapéutica necesarias y suficientes, con
una duración aproximada de cinco o seis sesiones.
Wilkinson (1983) USA,
examina la participación de 48 trabajadores de equipos de primera respuesta que
habían participado en 102 desastres, encontrando que un 90% sufrían de recuerdos
repetitivos del evento y un 20% estos recuerdos eran mas severos y llegaban a
interferir en su posterior desempeño,
un 50% experimentaban complementariamente, fatiga, ansiedad o depresión.
Jeffrey
Mitchell (1983) USA trabajando en el "Emergency Health Services Program" en
Baltimore, Maryland, publica una guía en la cual expone la técnica de Debrifin
como estrategia
de ayuda en la desmovilización psicológica para loa equipos de primera
respuesta, usando el termino "Critical incident stress debrifing" (CISD) para
referirse a la aplicación de esta técnica, actualmente mundialmente
utilizada.
Trichopoulos D, KatsouyamiK, ZavitsanosX, (Grecia)
1983, en su publicación "Psychological stress and fatal heart attack:The Athens
(1981) earthquake natural experiment" sobre el terremoto de Grecia, describe un
aumento de muertes debidas a causas cardíacas y externas en los días
posteriores, mientras que no aumentaron las muertes por cáncer y otras causas de
muerte
aumentaron mínimamente. El aumento de la mortalidad fue más evidente cuando se
consideró la enfermedad cardíaca aterosclerótica una causa subyacente. En el
mismo estudio, la tensión generada por el terremoto aumentó la probabilidad
a corto plazo de enfermedad cardíaca fatal en un 50%, con pico tres días después
del hecho.
Siguiendo esta línea de
investigación
psicofisiológica y dentro del campo del estudio del impacto de las emergencias
en los equipos de primera respuesta están los trabajos de Lehman (1983) quien en
su publicación "Behavior of free plasma and urine catecholamines of ambulance
men and physicians during medical service"
Quien describe que un índice de
tensión cuatro veces mayor (obtenido al medir catecolaminas libres en plasma y
orina y niveles de lactato sanguíneo junto a un índice de valoración del grado
de tensión) en personal de ambulancia expuesto a víctimas gravemente heridas y
pacientes necesitados de reanimación. Esta desproporcionada respuesta de
adrenalina puede ser un indicador d ella tensión psicológica adicional observada
en el personal de urgencia. Los médicos presentaban una excreción de adrenalina
urinaria y niveles de lactato sanguíneo mayores que el personal de ambulancia,
los autores sugieren que esto puede ser consecuencia de la mayor responsabilidad
de los médicos.
Entre los años 84 al 89, Lars Weisaeth en Noruega investiga
los efectos estresantes de un desastre industrial (incendio en una planta de producción).
Las conclusiones de estos estudios contribuyen al estudio riguroso de diversos
factores como la distancia y el nivel de experiencia previa que intervienen en
diversos tipos de desastres naturales y causados por el
hombre y la ayuda psicológica y no solamente la asistencia física a
las víctimas de estrés traumático
Federico Ahearn (1984) publica un estudio
realizado entre 1969 a 1976 en Nicaragua en relación a los Ingresos en los
servicios de Psiquiatría después del terremoto de Managua el 22 de Diciembre de
1972; en este trabajo se confirmo la hipótesis
de que los individuos con antecedentes de alteraciones mentales son vulnerables
al stress consecutivo al terremoto, de igual forma concluye que existe una
relación entre la desorganización social y la reducción del uso de los servicios
de salud mental como parte de las consecuencias inmediatas de un terremoto; en
Nicaragua los problemas emocionales persistieron durante casi tres actos. se
considera que la medida en que sobreviene el abatimiento económico y de la
comunidad es una variable de la mayor importancia en cuanto al grado de
desequilibrio psicológico.
La Federal Emergency Management Agency (FEMA),
conjuntamente con el National Institute of Mental Health (NIMH) USA, en 1984
realiza una reunión de trabajo en el mes de diciembre con la finalidad de
analizar los problemas de estres y el rol de los equipos de primera
respuesta.
El 19 de Setiembre de 1985 en la
ciudad sufre el impacto de un gran terremoto, causando numerosas víctimas, como
resultado de esto la facultad de psicología de la Universidad
autónoma de México,
con asesoramiento israelí, logran desarrollar un programa de
intervención en crisis con el propósito de ofrecer apoyo psicológico, la
estrategia de la intervención consistía en facilitar la expresión verbal,
favorecer la catarsis,
ayudar a superar la negación, convatir el negativismo, tolerar el enojo, evitar
la inactividad y ejercitar la imaginación en situaciones futuras.
Adela
Jinich y Alberto Siniego (1985) México; presentan un trabajo titulado "Una
experiencia multiplicadora en Salud mental en el área de la
educación (intervenciones grupales en situaciones de crisis para grupos de
niños ) ; describe las experiencias de un curso que fuera dictado para los
trabajadores del campo de la educación en el
distrito Federal en el cual se vieron afectadas cerca de 1,300 escuelas, el modelo
aplicado se baso en técnicas
grupales que abarcaran tres niveles : Prevención y diagnostico, pedagógico y
terapéutico.
Laura Hernandez Guzmán (1985) México, en su trabajo denominado
"El cuidado de la salud mental de menores en situaciones de desastre " basado en
su experiencia en el terremoto de ciudad de México en 1985, describe las
diferentes conductas que se presentan en los niños víctimas de un desastre
natural y presenta una estrategia de intervención en la cual manifiesta que esta
debe de apoyarse en la
familia y en la consistencia, entendida esta como las reglas que impone el
adulto en la educación del niño y su mantenimiento;
así mismo indica que los tres aspectos más importantes que deben de tomarse en
cuenta al intervenir con niños en situaciones de crisis son : La estructura
cognitiva, el apoyo, y la seguridad
en si mismo.
Garmez y Rutter (1985) EU; señalan la
necesidad de contar con una categoría de DSPT para niños ya que en estos se
presentaban también la amnesia, el entumecimiento físico y el Flashback que era
reportado por niños sobrevivientes a situaciones de desastres.
En 1985 la
Dra. Isa Fonnegra de Jaramillo, psicologa de la Universidad Javeriana
(Colombia), realiza un importante y valiente trabajo con pacientes terminales
víctimas de la erupción del nevado del Ruiz, en su reporte publicado por
la
OPS /OMS, describe su modelo de intervención psicoterapeutico con los
pacientes del hospital en "El Guavio".
Sack (1986), Kinzie (1986) EU;
estudiaron a una población de adolescentes
víctimas del régimen de Pol - Pot en Camboya cuyos miembros de la familia sufrieron torturas y trabajos forzados, antes de residir en los E.U. Describe la
presencia de desordenes de tipo afectivos, esquizofrenia,
Sintomas de Desordenes de Stress pos traumáticos y depresión.
Irene Martínez
y Ana Parrilla (1986) México, realizan un análisis
descriptivo de los relatos escritos de la población afectada por el terremoto de
ciudad de México en 1985, lo interesante de este trabajo estriba en que los
resultados obtenidos se fundamentan en el análisis cualitativo de las vivencias
descritas por la personas afectadas
M.C farlone (1987) Australia; describe
las reacciones de los niños al incendio forestal que afectara el Sud Este de
Australia, encontrando efectos significativos en los niños después de 8 meses
del desastre, según el reporte de los padres y profesores, cólera
y síntomas fobicos predominaron en los niños, estos efectos también pueden
persistir hasta 26 meses después del evento. El afronte terapéutico propuesto
por Mc. Farlone en 1989, de corte ecléctico describe un conjunto de aplicación
de técnicas como la psicoterapia individual, grupal y terapia familiar, grupos
de autoayuda, tratamiento farmacológico y técnicas de terapia cognitiva.
La terapia grupal en niños sobrevivientes valora una futura facilitación a la
apertura y discusión , en los grupos o sesiones individuales los niños hablan
durante todo el tiempo
de la experiencia traumática y esto es de mucha ayuda, también se pueden incluir
entrenamiento
en relajación para la ansiedad, desordenes de pánico,
desensibilización, técnicas de inundación dirigida a temores
específicos.
Pynoos (1987) EU; describe las reacciones emocionales en un
grupo de niños que fueron atacados por un fracotirador mientras jugaban en el
recreo de una escuela
primaria en la descripción de los Sintomas encontrados coinciden con los
reportes de Terr (1981 - 1985), Nader (1988), Jule (1991), quienes describen
reacciones tales como : Disturbios del sueño en especial en los niños
sobrevivientes, problemas a la hora de dormir, hablar por la noche dormido,
pesadillas, temor a la oscuridad y a dormir solo, dificultad para la
concentración y memoria,
siendo de consecuencias devastadoras en el progreso escolar, persistencia de imágenes
confusas del trauma, desinterés o pesimismo en sus expectativas,.
Otros síntomas usualmente reportados incluyen, incremento de la
irritabilidad, estallidos de cólera, conductas agresivas
En Noviembre de 1987 la División de Desastres, emergencias y Urgencias, del
Ministerio de salud de Colombia, edita el "Manual para la Capacitación
del Trabajador de atención Primaria" basado en la Atención Primaria en salud
mental para víctimas de desastres, elaborado por el (f)Dr. Bruno Lima de la
Universidad de Jhons Hopkins, Baltimore, USA. El manual trata de reunir los
conocimientos y practicas de tres áreas distintas, pero complementarias como son
la Atención primaria, la Salud mental y los Desastres e intenta fomentar
intervenciones del trabajador de atención primaria en la asistencia en salud
mental en situaciones de catástrofes, focalizando sus acciones
a mediano y largo plazo, este manual no abarca los problemas de salud mental
encontrados en el periodo de post - impacto inmediato.
Retomándose los trabajos de corte psicofiológicos, esta el aporte de
Ruvalcaba RH, (1987) EU, en su publicación "Stress-induced cessation of
lactation", en el cual describe que después de haber sufrido la experiencia del
terremoto de México de 1985, dos mujeres presentaron una suspensión brusca de la
lactancia
y excreción de calostro, este mecanismo puede estar relacionado (explican los
autores) con los efectos alfa y betaadrenérgicos o de la oxitocina o de ambos en
las mamas. Esta mujeres presentaron asimismo nerviosismo, anorexia
e insomnio.
En esta misma línea esta el
trabajo de Stewart JH, Goodman MM, en 1988 (EU), publican una investigación
titulada: "Earthquake urticaria. Cutis" , describiendo que después del terremoto
de California en 1987, se encontró urticaria aguda por la tensión
psicológica.
En 1988 en Perú con ocasión del X Congreso Nacional de
psiquiatría el (f) DR. Bruno Lima (USA) dicta el Curso Pre-congreso "Desastres y
Psiquiatría" en el cual desarrolla la experiencia de sus trabajos en la
aplicación de las estrategias de la Atención primaria en salud mental para
víctimas en desastres aplicada en Colombia en 1985 a consecuencia de la Erupción
del nevado del Ruiz, ocasión en la cual el Dr. Santiago Valero (Perú) logra
establecer una correspondencia permanente con el Dr. Bruno Lima que permitió
posteriormente desarrollar una serie de trabajos orientados a la intervención
psicológica en situaciones de emergencias y desastres con el Cuerpo de Bomberos
Voluntarios del Perú.
En marzo de 1989 el (f) Dr, Bruno Lima, Silva Pompei, Hernán Santacruz, Julio
Lozano, Shaila Pai. (USA) publican el artículo "La detención de problemas
emocionales por el trabajador de atención primaria en situaciones de desastres",
en el cual describen la eficacia del
empleo
del "Cuestionario
de Autoreportaje" (CAR) elaborado para realizar una rápida detección de
problemas de salud mental entre los sobrevivientes de la destrucción de la
ciudad de Armero en Colombia en (1985) y que fuera aplicado por los Trabajadores
de Atención Primaria, los hallazgos indican que la necesidad de las víctimas de
los desastres y de las comunidades afectadas, de recibir atención psiquiátrica
excede a los recursos con los que se cuenta. Estos hallazgos también indican que
el TAP no está capacitado para detectar estos casos.
En mayo de 1989 el (f)
Dr. Bruno Lima publica un documento de trabajo titulado "La Atención Comunitaria
en salud mental en situaciones de Desastres", en el cual define cual es la
importancia de los desastres en la salud mental, define la Atención primaria y
esta en función de los
desastres, así como el rol del Trabajador de Atención Primaria Auxiliar (TAP-
Auxiliar), el Trabajador de Atención Primaria Profesional (TAP-Profesional) y el
Trabajador especializado en salud mental.
Al respecto John
Seaman en el libro "
Epidemiología de Desastres Naturales" (1989) manifiesta que los sociólogos han
intentado interpretar las respuestas psicológicas individuales dentro de un
marco más amplio de la sociedad
y de los ajustes sociales ante la crisis y no han tenido en consideración el
enfoque de "salud mental".
Jaime Vengochea Oquendo 1989, realiza un trabajo
de investigación con los sobrevivientes de la tragedia de Armero en Colombia en
1986 en su trabajo hace referencia al termino de "Síndrome cognoscitivo" el cual
lo define como el fenómeno de perplejidad y confusión debido al impacto
sensorial tremendo que ocurre durante la fase de choque del desastre. Los
pacientes muestran embotamiento de sus funciones
cognoscitivas y afectiva, perplejidad, anhedonia e inclusive catatonia. En esta
fase de impacto ocurren fenómenos biológicos y psicológicos: los
neurotrasmisones cerebrales son afectados ante la inminencia de la
muerte; la estimulación sensorial excesiva para el organismo vivo se
convierte en una experiencia que pude causar alteraciones neuroquímicas
cerebrales.
Jon A. Shaw (1989) EEUU en su publicación titulada " PTSD :
Clinical and research perspectives "; describe los correlatos biológicos del
PTSD en niños y adolescentes, entre ellos los disturbios del sueño, la
irritabilidad y enojo, la dificultad para concentrarse, la hipervigilancia, las
exageradas respuestas de temor, las respuestas automáticas entre
otras.
Hodgkinson PE (1989) EU, en su publicación: "Technological
disaster-survival and breavement.", abre la polémica de la forma como impactan
los desastres
naturales y los tecnológicos en la población, al respecto describe sobre las
diferencias observadas de estos, indicando que el elemento de alarma previo al
suceso con frecuencia no existe en el desastre tecnológico, haciendo difícil que
pueda evitarse. Los peligros visibles inherentes a una catástrofe química
biológica o radioactiva pueden ser mínimos o inexistentes, sin embargo una vez
que se producen pueden tener efectos extensos y persistentes, dejando tras de sí
una prolongada sensación de pérdida e impotencia. Cuando el golpe y la
destrucción son graves, el tiempo de resolución de los trastornos psicológicos
es mucho más largo que el observado en las víctimas de un desastre natural.
En 1989 el Ministerio de Salud y la Caja de seguro
Social de la
República de Panamá, a
través del Programa de salud mental, desarrolla el "Plan de Acción
en salud mental para situaciones de desastres", siendo uno de los primeros para
Centro América
Lewis Aptekar and Judith A. Boore (1990) EU; en un
articulo denominado " The Emotional Effects of Children : A Review of the
Literature " concluye diciendo después de realizar una revisión de la literatura
existente sobre los efectos emocionales de los niños frente a los desastres que
estos van a depender de la naturaleza
y extensión del desastre o del trauma sufrido, la influencia de la familia y de
la comunidad, la resistencia
o vulnerabilidad de los niños, los Sintomas emocionales su inicio y duración, el
nivel de funcionamiento en el predesastre, las diferencias interculturales, el
nivel de acercamiento psicoterapeutico y sus consideraciones metodológica.
Concluyen diciendo que las variables
a tenerse en cuenta en las investigaciones
son: La naturaleza y extensión del desastre o trauma, la influencia de la
familia y la comunidad, la resistencia o vulnerabilidad del niño, los Sintomas
su inicio y duración, el nivel de funcionamiento en el predesastre, las
diferencias culturales, el acercamiento psicoterapeutico y las consideraciones
metodólgicas.
Terr en 1991 USA, indican que existen dos clases de trauma que
pueden desencadenar el Desorden de Estres Postraumático en los niños:
- Tipo I: Son una serie de eventos traumáticos que se presentan o suceden en forma inesperada, un ejemplo puede ser víctimas de crímenes violentos, homicidios, accidentes de tránsito.
- Tipo II: Es cuando se repite la ocurrencia del evento traumático, puede predecirse o produce expectativa por ej. abuso sexual, abuso repetido físico.
- Los estudios indican que un gran número de niños expuestos a traumas de tipo II desarrollan Desordenes de Estres Postraumático.
Así como los hallazgos de
investigaciones en otros desastres (de Bruycker 1985,Durkin 1989, Nojio 1990) y
accidentes (Quon y Laube 1991) prueban con documentos la
importancia de la reacción rápida para salvar, vidas...la mayor parte de las
víctimas en Guadalajara fueron rescatadas por sus vecinos, parientes y después
de la primera hora por el ejercito, policía, bomberos y Cruz roja.
La
evidencia muestra que
el grado de formalización en estos grupos de búsqueda y rescate fue mínimo,
inicialmente, la formación social primaria que cumplió las actividades de
búsqueda y rescate fueron las personas residentes en el vecindario dela
explosión. este patrón es similar a las reacciones inmediatas de la gente
afectada por desastres en cualquier parte del mundo (Quarantelli, 1988).
El
Ministerio de Salud del Perú, el 25 de Julio de 1991, mediante Resolución
Ministerial No 0619-91-SA/DM, aprueba el Plan nacional de Salud mental, en el
cual dentro del numeral 7.0 Líneas de Acción Programatica, sub numeral 7.6
Factores Psicosociales Ecológicos y salud, hace mención a lo siguiente :
"Asistir a los grupos humanos en situación de alto riesgo:
migrantes, procedentes de zonas de emergencia, víctimas de desastres,
etc.
Lonigan, Shannon, Finch, Daugherty y Taylor (1991) EU; estudiaron las
reacciones en niños damnificados del Huracán "Hugo" en el Norte de Carleston,
Carolina del Sur el 12 de setiembre de 1989; realizaron un estudio con
preadolescentes de 9 a 12 años, Adolescentes de 13 a 15 años y Adolescentes de
16 a 19 años, tres meses después, encontraron que en la mayoría de los
estudiantes que tenían un buen rendimiento escolar este tiende a decrecer
después de la tormenta
En una publicación realizada para la Protección Civil Española en 1991 aborda
el mito
del "Trauma" en el cual manifiesta que con respecto a la concepción de que la
"Carga traumática de una experiencia de desastres se considera que tiene
repercusiones a corto y largo plazo en la salud mental de los individuo
afectados....Estas reacciones patológicas se manifiestan posiblemente en casi
todas, o en la mayoría de las víctimas y puede durar indefinidamente a menos que
se les de un tratamiento " al respecto Quarantelli indica que esto es otro de
los mitos
reinantes y que en realidad los desastres de una comunidad producen muy pocas
veces alguna psicosis o
una grave enfermedad mental, no aparece en el momento del impacto ni emergen mis
tarde en el periodo de recuperación.
En 1991 la Asociación de Psicología
Americana con la Cruz Roja Americana desarrollan un proyecto para dar ayuda y servicio
psicológico a las víctimas y trabajadores en situaciones de desastres y desde
1992 aparecen asociaciones en 32 estados y provincias con el auspicio de la APA
y la CRA.
La Caja Costarricense de Seguro Social,
La Comisión Nacional de Emergencia, conjuntamente con el Ministerio de Salud y
la Organización
Panamericana de la Salud, con participación de la Dra. Raquel Cohen, Yasmin
Jaramillo Borges y Rocio
Saenz, desarrollan el documento básico para la elaboración de un "Plan Nacional
de Salud Mental en Desastres"
Cuatro miembros del Centro de reducción de riesgos
y recuperación de Texas A y M University, durante la tercera semana de octubre
de 1992 se trasladaran a la Ciudad de Guadalajara con la finalidad de
entrevistar y analizar la conducta
de las personas en los primeros momentos después de la explosión del gas.
Corroborando los hallazgos de la
investigación de Norris Johnson (1987 ) y Baker (1960) sobre el comportamiento
de la gente en situaciones extremas.....las víctimas bajo las condiciones tan
difíciles de ser enterradas vivas, a veces en peligro inminente de muerte,
continúan siendo seres sociales.
Las investigaciones en el campo sociológico se
van extendiendo del estudio de los grupos sobrevivientes en las primeras horas
del impacto de un desastre, influidas por los trabajos del Dr. Quarantelli uno
de estos estudios es la Investigación realizada en el vecindario de Analco,
Guadalajara, México, en el cual se produjo una explosión de gas el 22 de
Abril de 1992.
Orlee Udwin, en su publicación : Annotation: Children Reactions to Traumatic
Events, 1993, Inglaterra.,
Reconoce que los niños que sufre o sobreviven a eventos traumáticos pueden
sufrir Desordenes de Estrés Postraumático, según ya se le reconocida en el
DSM-III-R (1987), el grado de exposición a el
evento es una variable crítica,
otra característica probablemente relevante, se incluye a los niños que fueron
testigos d ella muerte o daños sufridos por otros, si son separados de sus
familias o amigos, el grado de ayuda recibido, el rol activo o pasivo por parte
de los sobrevivientes durante y después del evento traumático.
Jacinto Imbar (1994, 95, 97) Argentina - Israel como consecuencia del
atentado terrorista perpetrado en julio de 1994 a la comunidad judía en
Argentina publica una serie de artículos relacionados a las Estrategias de
intervención psicológica en situaciones de crisis masivas, manejo del duelo, y
desarrollo de conceptos como la "Dureza psicológica" (Hardiness) planteados por
Kobasa en 1979.
El autor indica que en base a sus experiencias obtenidas con
afectados por desastres masivos y catástrofes naturales en algunos países
latinoamericanos como Colombia y México, y con individuos y familias que
vivieron actos de terrorismo
en Israel , tienden a indicar que la adopción de
algunos conceptos de la Fortaleza Psicológica integrados en un modelo
psico-educativo y terapéutico pueden ser útiles como intervención preventiva
(Omer e Imbar 1991) y post-traumática (Imbar 1992, 1994). De acuerdo a dichos
autores, el desarrollo de ciertas características de "personalidad"
están correlacionadas e incluso podrían explicar la capacidad de ciertos
individuos de afrontar eventos existenciales estresantes. Las características
identificadas son : compromiso - involucración, control, desafío y podemos
agregar, flexibilidad.
El 07 de agosto de 1996, en Biesca España se
produce un alud que sepulta al Camping "Las Nieves", causando 86 muertos y más
de 100 heridos, a través de la TV y radio se hizo
un llamamiento por parte de la
organización que estaba afrontando el desastre, para que acudiesen
Psicólogos, psiquiatras y trabajadores sociales en apoyo de los damnificados,
respondiendo de Madrid
19 profesionales, la experiencia acumulada por ellos constituyen un importante
aporte en el manejo de los deudos.
Colegio Oficial de Psicólogos de España
crea en 1997 el Grupo de trabajo de Intervención psicológica en desastres, como
consecuencia de la experiencia de lo ocurrido en Huesca 1996
En Argentina como consecuencia de las explosiones ocurridas en la Fabrica
Militar Río Tercero, Córdova, Argentina en noviembre de 1995, el Ministerio de
Defensa y la Dirección
de Emergencias Sanitarias de la Nación,
solicitaron asesoramiento y capacitación al departamento de salud Mental del
Hospital de Clínicas de Buenos Aires
para que por intermedio de su Programa de Desastres y Trauma apoyaran a la
población afectada. Los Drs. Rodolfo D. Fahrer, María Cristina Pecci, Claudia
Gómez Prieto, Alejandra Besozzi y M. Carmen Garzarón, en 1997 realizan un
trabajo de investigación basada en los criterios del DSM-IV para estrés
Postraumático, los resultados muestran que las variables asociadas a la mayor
exposición al riesgo, como residencia cercana, daños a la vivienda o lesiones,
predicen mayor probabilidad de reacciones psicológicas importantes. En
conclusión, convivir con el riesgo y la amenaza ambiental exige una clara planificación
de intervenciones en salud mental y una constante actualización de
conocimientos. Asimismo, capacitación actualizada para el personal de salud, los
grupos de socorro, escuelas y otras instituciones para fortalecer redes de
prevención, mitigación y rehabilitación.
Gorriti Mauricio (1999) en su
artículo "Rehabilitación psicosocial después de un desastre natural, el Mitch y
el
Salvador" narra el desarrollo del programa de ayuda psicológica a las
víctimas del huracán.
Raquel Cohen (1999) publica dos manuales de
salud mental para víctimas de desastres uno dedicado a los trabajadores y otro
para instructores
trastorno de estres postraumatico
El trastorno de estrés postraumático (PTSD, por sus siglas en inglés) es una
enfermedad real. Puede sufrir de PSTD luego de vivir eventos traumáticos como la
guerra, huracanes, violaciones, abusos, físicos o un accidente grave. El PSTD hace que se
sienta estresado y asustado después de pasado el peligro. Afecta su vida y a la
gente que le rodea.
El PSTD puede causar problemas como:
- Flashbacks o el sentimiento de que el evento está sucediendo nuevamente
- Dificultad para dormir o pesadillas
- Sentimiento de soledad
- Explosiones de ira
- Sentimientos de preocupación, culpa o tristeza
El PTSD comienza en momentos diferentes dependiendo de la persona. Los
síntomas de PTSD pueden empezar inmediatamente después del evento traumático y
permanecer. Otras personas desarrollan síntomas nuevos y más serios meses o
hasta años más tarde.
Las medicinas pueden ayudarlo a tener menos miedo y a estar menos tenso. Es
posible que necesite algunas semanas para que los medicamentos surtan efecto.
Conversar con médicos especialmente capacitados o consejeros también ayuda a
mucha gente con PTSD. Ese tipo de tratamiento se llama "terapia de conversación"
o psicoterapia.
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